
El recebo para césped es una mezcla de compuestos vegetales y materiales arenosos que se aplica después de escarificar el césped. La escarificación es un proceso que se suele hacer en primavera o en otoño. Al escarificar se rompe la capa superior del jardín para deshacer la paja del césped y la capa de humus. Después de este proceso es conveniente aplicar el cebo, para provocar que el césped cree nuevos brotes y sea más espesa.
El recebo para césped es un material arenoso enriquecido con materia orgánica y abono mineral, especialmente fabricado para la operación de recebado.
Todo el proceso de fabricación, así como el producto final, está sometido a nuestros rigurosos controles de calidad certificados por las Normas ISO-9001 y 14001, con la finalidad de garantizar la satisfacción de nuestros clientes así como el respeto por el Medio Ambiente en todas nuestras actividades.
El recebado consiste en añadir una fina capa de tierra especialmente preparada para este fin (recebo) sobre la superficie del césped. El recebo mejora la estructura del suelo. Los suelos arenosos son capaces de retener mejor la humedad y por ello el césped se hace más resistente a la sequía, mientras que los suelos arcillosos drenarán mejor potenciando así el desarrollo radicular.